¿Por qué aman los `value´a las automovilísticas?

La industria automovilística ha sufrido caídas mientras que los índices bursátiles han subido levemente… 

En el sector, son diferentes los factores que provocan este miedo inversor, entre ellos destacamos:

  • El coche eléctrico: la industria está obligada a asumir ese cambio en respuesta a la presión social, por una economía sostenible y por la demanda de comodidad del cliente. La adaptación a este hecho supone un problema para la industria, ya que tienen que transformar parte de su negocio.
  • El coche autónomo: el mundo necesita seguridad, comodidad, y evitar las dependencias y los riesgos derivados de una conducción interconectada. La industria tiene que adaptarse a estas necesidades.
  • Comprar o compartir: en la actualidad están en juego dos modelos de negocio, todo ello significa definir en qué medida el automóvil sobrevive como algo altamente necesario y si seguirá siendo un bien preciado por la sociedad. Todo ello puede cambiar los hábitos de la población, y en consecuencia puede haber un impacto importante sobre el modelo de empleo y fabricación que conocemos hasta el momento.

Estos tres factores clave y otros varios de menor relevancia, han provocado que la industria no haya generado valor durante los últimos 4 años. El Stoxx 600 Automobiles ha perdido un 33 por ciento entre el máximo de 2015 y el mínimo de 2019.

Stoxx 600 automobiles (SXAR)

A día de hoy nos encontramos una industria cotizando a múltiplos muy interesantes, que pocas veces en la historia del automóvil hemos visto. Todo ello fruto de las variables que se dan en la actualidad, lo que ha creado una situación tan pesimista que ha terminado por verse reflejada en el precio de las empresas de la industria.

A partir de aquí, encontramos diferentes puntos que nos llevan a ver a la industria automovilística como una oportunidad de inversión.

Venta de vehículos a motor

La situación pesimista en la que se encuentra la industria no está teniendo un impacto relevante sobre la venta de vehículos a motor. Desde 2009 las ventas han estado subiendo año tras año.

En 2005 se vendían 66 millones de vehículos a motor, en 2017 se están vendiendo 97 millones.

Observamos que las empresas del sector continúan incrementando sus ventas. Esta es una de las razones que nos llevan a analizar este sector

Múltiplos muy interesantes

Los beneficios de BMW, Daimler, Audi, Volkswagen, Porsche, MAN y EDAG, están sumando treinta y dos mil millones mientras que el valor total de las compañías es doscientos mil millones. La división entre los beneficios recurrentes y el valor de las empresas nos aporta un ratio de 6 veces beneficios. Desde 2012 no hemos visto una valoración parecida.

Por otra parte, el conjunto de empresas está cotizando por debajo de su valor contable. Merece la pena resaltar que desde 2011 nunca hemos visto tal valoración. La industria cotiza un 17 por ciento por debajo de su valor contable.

Siempre que en los últimos 10 años se alcanzaron niveles similares de valoración en la industria, se produjeron retornos positivos. Éstos, llegaron a alcanzar el 400 por ciento en 5 años en el mejor de los casos.

 Una industria solvente

La industria no se encuentra endeudada. Si tenemos en cuenta el ratio que combina la deuda total y el patrimonio neto, observamos que la industria se encuentra en una situación que no refleja un escenario alarmante, incluso observamos mejoría con respecto a algunos de los últimos 12 años. A continuación, puede observarse una comparativa, donde vemos que en la actualidad la relación deuda/patrimonio neto es inferior al que tenía en el 2010.

Caso 2010

  • Deuda total: 226,415.54
  • Patrimonio neto: 135,799.57
  • Resultado: 166

Caso 2018

  • Deuda total: 355,089.32
  • Patrimonio neto: 236,186,50
  • Resultado 150

Los márgenes siguen siendo satisfactorios

Por el lado de la eficiencia de la industria, vemos que los márgenes se mantienen por encima de la media de la última década. Esto refleja que sigue siendo rentable pese a que su comportamiento en bolsa ha sido negativo desde mediados de 2014.

El retorno sobre el capital empleado, que combina los beneficios recurrentes y el patrimonio neto más la deuda total, está en el 7,3 por ciento. Este es un margen de beneficio que no refleja una industria en peligro, evidencia de ello es la comparativa entre 2016 y 2018:

Caso 2016

  • Beneficio recurrente: 21,460.78
  • Capital invertido: 380.067,05
  • Retorno sobre el capital empleado: 5,65%

Caso 2018

  • Beneficio recurrente: 32,843.58
  • Capital invertido: 449,675.58
  • Retorno sobre el capital empleado: 7,3%

 

Margen operativo y evolución de la Industria automovilística

El margen operativo es el resultado de dividir el beneficio generado por la empresa después de la deducción de diferentes gastos: salarios, costo de los bienes vendidos y depreciación de activos, todo ello dividido entre las ventas totales.

Mientras la industria cae un 38 por ciento desde 2015, el margen operativo ha mejorado pasando del 6,5 por ciento al 7,25 por ciento.

En resumen, vemos que las cuentas de resultados no están afectadas y los balances siguen siendo solidos pese a que el precio de las acciones está sufriendo de manera notoria. Todo esto nos lleva a ver la industria automovilística como una oportunidad de inversión en la actualidad.