No se trague cuentos chinos, pues la cabra siempre tira al monte

Nos despertábamos ayer muertos de miedo, la bolsa de Shanghái había vuelto a desplomarse. Ya pasó en verano y fue argumento de portada para intentar justificar, explicar e incluso prever. Respecto a esto último, conviene visualizar con un gráfico que, direccionalmente al menos, puede resultar más que contraproducente sacar conclusiones operativas de una supuesta correlación entre las bolsas europeas y la china profunda. A veces mucha y otras, aunque evidentemente compartamos el mar de fondo. Ese largo plazo en el que tan cómodamente operan sólo millonarios y modelos. Puede ver marcado en rojo lo estrepitoso que podría haber resultado abandonar el mercado europeo tanto en 2004 como en 2011/2012 por el hecho de que los chinos lo estaban pasando mal. Por otro lado, y respecto a lo de ayer viernes, una flor no hace jardín.

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