La curiosa relación entre Indra y las elecciones generales

El otro día repasando las últimas recomendaciones lanzadas a clientes, el responsable de Desarrollo de Negocio de Ágora, Juan Pedro Zamora, destacó su idea de haber propuesto Indra a principios del año. Afirmó que se había dado cuenta de que los años en los que hay elecciones generales en el país, esta compañía lo hacía especialmente bien; así que decidimos estudiarlo empíricamente y ver si podíamos sacar una conclusión sólida.

El proceso que iniciamos a partir de este momento fue simple: coger los datos de todas las cotizaciones históricas de Indra, realizar un comportamiento medio entre todos ellos, y una vez tengamos esta media histórica compararla con la media de rentabilidades durante los años de elecciones generales.

Como podemos ver, la estacionalidad es muy fuerte durante los primeros cuatro meses del año, algo que se ve potenciado especialmente en los años en los que hay elecciones generales en España. A pesar de que el universo es pequeño (desde el año 2000 ha habido 6 elecciones generales), la diferencia es suficientemente considerable como para no fijarse en ella.

Ahora bien, ¿hay alguna explicación sobre esto? Indra es la encargada de realizar el recuento de votos bajo su sistema informatizado, tanto a nivel de comicios generales, autonómicos y municipales, con lo que parece lógico este comportamiento estacional durante estos años.

Aún así, si seguimos ahondando entre los datos, nos damos cuenta de que las elecciones generales de los años 2000, 2004 y 2008 se celebraron en marzo, y es a partir de 2011 que pasan a hacerlas en noviembre, diciembre y junio. ¿Existen diferencias entre los dos periodos?

En el gráfico adjunto vemos cómo sí que hay una pequeña diferencia: en los años en los que las elecciones son en marzo, el rally es mucho más fuerte a principio del año, pero finaliza a finales de febrero; por otro lado, si las elecciones son después del tercer mes del año, el rally se prolonga en tiempo y en rentabilidad, marcando un techo a principios de mayo.

 

Por último, ¿qué está haciendo este año, donde las elecciones son el 28 de abril? Lo podemos ver en el gráfico que viene a continuación.

Por ahora el ritmo que lleva Indra es propio de las elecciones celebradas a principios de año, y es por esta zona por la que debería ver los máximos del ejercicio bajo esta premisa (a pesar de que estas elecciones son post-marzo, son solamente un mes más tarde, con lo que el comportamiento puede acercarse más a la zona de principios de año que a finales).

Como se ha mencionado antes, el universo de análisis no es muy amplio para que sea significativo estadísticamente, aunque sí que puede sacarse una estacionalidad clara y operable, y como mínimo estar pendiente a la política española en el caso de que la ciudadanía no llegue a una conclusión este 28 de abril y haya que repetir el evento.