¿Harán las bolsas lo que jamás hicieron?

Febrero ha confirmado el movimiento de recuperación de enero. Enero y febrero, aceptando que no hay una causalidad que alegar a este hecho, se han demostrado como fuertes predictores de lo que será un año: alcista o bajista, pregúntale a febrero y a la Superbowl.

Más allá de la anécdota, recuperar como ha recuperado el mercado de renta variable, de espaldas a una recaída del mercado de bonos como mentaba la semana pasada o destacando cualquier otra anomalía, es recuperar desde zonas de extraordinario soporte a largo plazo, y desde niveles de pesimismo inversor en zona realmente relevante en tendencia de fondo (aunque nos faltó un VIX realmente convincente, en zona 50 puntos, para ser perfecto). Y esta clase de recuperación pone muy en cuarentena a cualquier escenario de cambio de tendencia en proceso de fondo y, por tanto, nos pide una cartera, al menos, cerca del medio gas; a la espera de que las correcciones permitan irla poniendo a tono con una realidad que es menos bajista de lo que Europa sugería a finales de 2018. Ver al SMI suizo en versión total return marcando máximo histórico en cierre mensual –tras ser casi la única excepción de un mercado europeo que de forma general y radical rompió a la baja soportes estructurales- es algo que nos dice que, quizá, lateral.

Ya he hablado de que, desde las condiciones de sentimiento inversor que se registraron a finales de 2018, cualquier rebote que haya tenido el mercado en las últimas décadas siempre ha sido completamente devuelto. En términos de profundidad, hay excepciones pero la regla es la misma y muy contundente. En alguna ocasión, por supuesto en ambos casos, incluso con mínimos descendentes adicionales. Otros muchos métodos sencillos sugieren algo parecido, como me sugería esta semana mi buen amigo José Antonio; que hace unas cosas realmente chulas con sus hojas excel.

Me mostraba mi estimado colega que los precios se han movido unas pocas veces un 10% por debajo de su media móvil de 30 semanas en caídas, lógicamente abruptas, que no formaban ya parte de mercados bajistas sostenibles. Desde la creación del índice, hace 50 años. De las 10 veces que se ha producido algo así, lo que incluiría a 1987, los precios siempre habrían vuelto al origen al menos en cierre semanal.

Téngase sin embargo presente que todo esto no tendría que estar reñido con un movimiento por encima de los máximos históricos, incluso uno que pueda durar muchos meses. Simplemente lo que cabría esperar es que todo lo que se ha avanzado y pueda avanzarse, probablemente tras una corrección más o menos sensible, acabe siendo devuelto al mercado.

Con dos meses de nítida recuperación desde suelos de canal alcista y líneas de tendencia principal, la duda respecto al pasado está justificada. Ir contra el mercado es algo que, lo he expresado muchas veces tomando como referencia la situación del mercado en términos de retorno a largo plazo tal y como lo expresa Jeremy Siegel, uno debe hacer con precaución y cierto grado de exposición; pero más cuando el mercado se contrapone a tus argumentos. Conviene recordar que toda regla, tarde o temprano, tiene su excepción.